Antes de solicitar un préstamo, asegúrate de haber obtenido todo el dinero gratuito que los gobiernos estatal y federal pueden brindarte. También deberías aprovechar todos los créditos contributivos y las deducciones contributivas que ofrecen el Estado Libre Asociado y el gobierno federal.

Si las becas, subsidios o programas de trabajo y estudio no son suficientes para cubrir todas tus necesidades, existen diversos tipos de préstamos educativos a tener en cuenta. Todos estos préstamos son diferentes y pueden tener diferentes opciones de pago. Los préstamos para educación incluyen Préstamos Federales Stafford con y sin Subsidio, Préstamos Federales PLUS, Préstamos Federales Perkins, y préstamos de carácter privado o alternativo. Puedes comparar estos préstamos en la sección “Como ser un Prestatario Inteligente” dentro de “Como Pagar la Universidad”.

Un préstamo debe ser reembolsado – y con intereses. Considera a los préstamos como un último recurso. Si realmente necesitas obtener un préstamo estudiantil, hazlo con inteligencia. Toma en préstamo solo lo que necesitas y puedes pagar, y tómate el tiempo para comparar préstamos en cuanto a los plazos de las tasas de interés, y en cuanto a un plan de pago que se ajuste a tus necesidades. Y recuerda que tendrás que reembolsar tu préstamo, aunque no completes tus estudios universitarios.